Son muchos los conductores que no disponen de garaje y aparcan cada noche en la vía pública. No es ningún drama, pero sí obliga a ser algo más metódico con el mantenimiento: la humedad constante, las heladas de enero y los cambios bruscos de temperatura castigan la batería, la carrocería y el sistema de combustible mucho más de lo que se suele pensar. En Diésel Inyección Milladoiro le contamos qué vigilar, con la experiencia de nuestro taller mecánico en Santiago.
La batería, la primera víctima del frío y la humedad
Una batería a la intemperie pierde capacidad cada noche fría y, si además el coche solo hace trayectos cortos, nunca llega a recargarse del todo. Si nota arranques perezosos o que las luces del salpicadero pierden intensidad al girar la llave, no lo deje pasar: una batería agónica termina forzando al motor de arranque y al alternador, y entonces la factura ya no es la de una batería. Comprobar su estado de carga es cuestión de minutos y es una de las revisiones más pedidas en nuestro taller de coches de Santiago en cuanto llegan los primeros fríos.
Trayectos cortos: el enemigo silencioso del filtro de partículas
Quien aparca en la calle suele mover el coche poco y en distancias cortas por el casco urbano. El motor apenas alcanza temperatura de servicio y el filtro no consigue completar sus ciclos de regeneración, de modo que la carbonilla se va acumulando. Si el testigo ya se ha encendido alguna vez, lo sensato es una limpieza del filtro de partículas en Santiago antes de que el problema obligue a sustituir la pieza completa.
Humedad, salitre y bajos: la parte que nadie mira
La lluvia gallega trabaja sin descanso sobre los bajos, los pasos de rueda y las juntas de las puertas. Son tres gestos sencillos que marcan una diferencia enorme a medio plazo:
Lave los bajos con regularidad, sobre todo si aparca cerca de la costa o en calles donde se echa sal en invierno.
Revise las gomas de puertas y maletero: una junta reseca deja entrar agua y aparecen humedad y olores en el habitáculo.
Vigile los desagües del techo y del vano motor: cuando se obstruyen con hojas, el agua acaba buscando salidas que no le corresponden.
En los coches que pasan por nuestro taller de mecánica de Milladoiro vemos con frecuencia corrosión evitable en tuberías, silenciadores y conectores eléctricos de la zona baja, precisamente por descuidar estos detalles.
Qué revisamos en nuestro taller mecánico de Santiago
Cuando un vehículo vive a la intemperie, nuestros especialistas prestan atención especial al estado de carga de la batería, al circuito de refrigeración, a la calidad del gasoil y al comportamiento de los inyectores en frío. Un diagnóstico a tiempo evita que una simple dificultad de arranque acabe convertida en una reparación del motor de mucho mayor calado.
Es la ventaja de contar con un equipo que conoce el clima con el que convivimos: llevamos años ocupándonos del mantenimiento de coches en Santiago de Compostela y sabemos qué falla cuando el garaje es, sencillamente, la acera.
Ponga su coche a punto en nuestro taller de Santiago de Compostela
Si su vehículo pasa las noches al raso y hace tiempo que no lo revisa, le invitamos a acercarse a vernos sin compromiso. Revisaremos con calma los puntos que más sufren y le diremos con sinceridad qué necesita ahora y qué puede esperar. Escríbanos y le buscamos hueco.