Si su coche circula con normalidad en llano, pero se queda sin fuerza al subir una cuesta, eso implica que el motor no está respondiendo bien cuando se le exige un esfuerzo mayor. Lo cierto es que eso nos da una pista, aunque no es el dato definitivo para identificar la avería: la clave pasa por comprobar cómo están entrando el aire y el combustible, revisar la inyección y verificar que el turbo trabaja correctamente. Si lo necesita, en Diésel Inyección Milladoiro contamos con un laboratorio diésel y equipos de comprobación en nuestro taller de Santiago. Si viene a vernos, averiguaremos el motivo de la pérdida de potencia al subir cuestas.
El motor necesita más aire y combustible en una pendiente
Al subir una cuesta, el motor trabaja con una carga mayor que cuando circula en llano. En el caso de que algún componente esté sucio, desgastado o no regule correctamente, el problema se hace mucho más evidente en ese momento.
Por eso hay coches que parecen funcionar con normalidad durante los desplazamientos urbanos, pero no ofrecen la misma confianza al incorporarse a una autovía, adelantar o afrontar una pendiente prolongada.
Un filtro saturado limita la respuesta
El filtro de aire debe permitir que llegue al motor el caudal necesario. El problema es que cuando está muy sucio, la entrada de aire se reduce, dejando de realizar la combustión en las mejores condiciones.
Algo parecido ocurre con el filtro de combustible. Si dificulta el paso del diésel o la gasolina, el motor no recibe todo lo que necesita cuando aumenta la demanda.
La inyección debe dosificar correctamente
Los inyectores suministran el combustible en cantidades muy precisas. Cuando alguno está sucio, se ha desgastado o no trabaja de forma equilibrada, pueden aparecer falta de fuerza, tirones, humo o un consumo distinto del habitual.
Si necesita ayuda con este tipo de problemas, en nuestro laboratorio diésel de Santiago disponemos de maquinaria para limpiar, comprobar y ajustar inyectores. No damos por hecho que haya que sustituirlos: primero comprobamos su funcionamiento y valoramos qué intervención corresponde.
El turbo también entra en la diagnosis
En un motor turboalimentado, el turbo ayuda a introducir más aire cuando aumenta la carga. En este sentido, una fuga en un manguito, un problema de regulación o un desgaste interno pueden hacer que la presión no sea la esperada.
Un silbido nuevo, humo o una pérdida de potencia repentina aportan pistas, aunque la comprobación debe hacerse en las instalaciones de nuestro taller en Santiago, ya que cambiar un turbo sin confirmar antes la avería es una decisión demasiado cara para tomarla por intuición.
Confíe en la experiencia de nuestros mecánicos en Santiago
Cualquier problema con el turbo de su coche (o cualquier problema mecánico en general) es mejor dejarlo en las manos especializadas de nuestros mecánicos de Santiago de Compostela. ¡Gracias a nuestra experiencia sabremos perfectamente qué está ocurriendo!